Voces reales

Lo que dicen quienes lo han vivido

Los testimonios más importantes son los de las personas que han experimentado el programa. Sin filtros, sin discurso institucional.

Testimonios del programa

Avatar de Carlos, 34 años
Beneficiario OVI Física

Carlos, 34 años

Antes de la OVI vivía con mis padres y dependía de ellos para absolutamente todo. Ahora tengo mi propio piso, trabajo como programador y viajo con mis asistentes. No es que mi vida haya mejorado — es que ahora TENGO vida.

Lesión medular C5 desde los 22 años. Usuario de la OVI desde 2018.

Avatar de Marta, 41 años
Beneficiaria OVI Física

Marta, 41 años

Lo que más me costó fue entender que yo era la jefa. Venía de años en los que los profesionales me decían lo que tenía que hacer. Aprender a dar instrucciones, a contratar a mis propios asistentes... fue un proceso. Pero ahora no lo cambiaría por nada.

Parálisis cerebral. Usuaria desde 2020.

Avatar de Lucía, 28 años
Asistente Personal

Lucía, 28 años

Este trabajo me cambió la perspectiva de lo que significa ayudar a alguien. No decido nada sobre la vida de las personas a las que asisto — hago lo que me piden, cuando me lo piden. Al principio me costó no dar consejos. Ahora entiendo que eso es exactamente lo que hace el trabajo valioso.

Asistente personal de dos usuarios desde 2021.

Avatar de Ana (madre de Roberto, 26 años)
Familiar

Ana (madre de Roberto, 26 años)

Tengo que reconocer que al principio tuve miedo. ¿Cómo va a gestionar él a sus asistentes si yo llevo 7 años cuidándole? Pero vi el cambio en él desde las primeras semanas. Recuperó su dignidad. Y yo recuperé ser su madre, no solo su cuidadora.

Su hijo tiene lesión medular desde los 19 años. Proceso de entrada al programa.

Avatar de Marcos, 23 años
Beneficiario OVI Intelectual

Marcos, 23 años

Tengo un plan para mi vida. Antes no lo tenía. Ahora sé dónde quiero vivir, qué quiero trabajar y cómo llegar a eso. Mi asistente me ayuda a pensar los pasos, pero las decisiones son mías.

Discapacidad intelectual leve. Usuario de la OVI Intelectual (Plena Inclusión) desde 2023.

Avatar de Sara, 27 años
Beneficiaria STVI

Sara, 27 años

Los dos años en el piso de transición fueron el puente que necesitaba. Aprendí cosas que nadie me había enseñado nunca: cocinar, gestionar facturas, organizar mi semana. Hoy vivo sola con dos asistentes y trabajo a media jornada. Sin ese paso intermedio, no lo habría conseguido.

Distrofia muscular. Pasó por los Pisos de Transición en 2021-2022.

Vélo en primera persona

Reportaje audiovisual con testimonios reales de beneficiarios de la OVI de Madrid.

Mitos y Realidades

Algunas creencias sobre el programa no se corresponden con la experiencia real de sus usuarios.

Las personas con discapacidad grave no pueden vivir solas

Con los apoyos adecuados, la gravedad de la discapacidad no determina la capacidad de vivir de forma autónoma. El programa provee hasta 11 horas diarias de asistencia.

El asistente personal acaba tomando las decisiones

El principio fundamental del programa es la autogestión total. El asistente no puede tomar iniciativas no solicitadas. Si esto ocurre, el usuario tiene potestad para terminar la relación laboral.

Es un servicio de lujo solo para algunos

Es un derecho reconocido por la ONU y la Ley de Dependencia. El problema no es que sea un privilegio, sino que la financiación actual no permite cubrir a todos los que lo necesitan.

Las familias salen perdiendo con el programa

Las familias, en particular las madres y otros cuidadores informales, recuperan tiempo, vida propia y la posibilidad de relacionarse con su familiar desde el afecto, no desde la obligación.

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